Cuida al pequeño
Cuida al más pequeño. Sé dulce, amable. Tenle paciencia. No es su culpa no saber. Contesta sus preguntas
No le adjudiques mala intención, cuando solo es ignorante por ser chiquito.
Merece tanto amor como tú, como todos. Nunca le mientas sobre eso, o dejarás de ser merecedor de la belleza de la vida.
Trae nuevas ideas al mundo. No quieras acallarlas, o la vida cercará tus caminos y romperá tus puentes.
Puede llegar a ser uno de los guerreros de la luz de la legión de Paulo. Puede ser quien llene de oxígeno y árboles al planeta para siempre. Tú no lo sabes, ni puedes saberlo.
Cuando nacieron Newton, Einstein, Mozart o Aristóteles, nadie sabía lo que iban a hacer. Cuando Pitágoras era un bebé nadie adivinó sobre su geometría, utilizada miles de años después.
Tiene derecho a pensar por sí mismo. A ser irreverente y hasta insolente.
No te lo tomes como personal: si algo nunca ha cambiado en el mundo, es que nunca deja de cambiar. Y lo cambian las ideas en acción.
Tiene derecho a expresar lo que le pasa, a decir lo que siente y a ser escuchado. Es mentira que tienes cosas más importantes que hacer que prestarle atención: evolución es vida.
La vida debe ser honrada, y la mejor forma de hacerlo es escuchando a un niño.
Fotografía tomada del perfil de Twitter de @Elizabe71655791

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